¿A quién le vamos a tirar una pared cuando ya no nos quede nadie? Tal vez un perro fiel a cambio de comer soporte hasta lo insoportable. Temiendo ser peor, temiendo ser mejor, temiendo al fin, siempre temiendo. Viviendo en el ayer, aletargando el hoy, sí, Víctor, sí, sobreviviendo. (...) No importa cuanto me puedas alejar de la realidad yo siempre vuelvo. Sicología infernal, picante, dulce y sal pero despierto y ya no cuelgo. Pasado el tiempo al fin el espejo devuelve una imagen más familiar. Hoy eligiendo a gusto y alternando, puede haber picante, dulce y sal. Me bato a duelo con quien diga que voy bien porque hay rachas en la vida. Soy grande y qué señor, no vaya a confundir la soberbia con autoestima